FLAVOR SINGULAR

Un proyecto inspirado en dos de mis grandes pasiones y auténticas joyas de nuestra cultura: “el vino y el aceite de oliva virgen extra”.

Entusiasta y social por naturaleza disfruto al máximo en crear y guiar experiencias personalizadas que permitan a otros descubrir su lado más sensorial, facilitando apreciar detalles que hagan significativa y por qué no, transformadora su vivencia, sea una cata, una comida o cena, o un viaje.

Pocos productos de nuestra gastronomía aman tanto su tierra y nos conectan de forma tan significativa con la herencia, tradiciones y paisaje cultural como son el zumo de la vid y del olivo.

LOS RIOJANOS AMANTES DEL VINO, SOLEMOS DECIR CON ORGULLO “QUE LLEVAMOS EL RIOJA EN LAS VENAS”.

Una copa de vino refleja esfuerzo, tradición y pasión pero también modernidad, sofisticación y
exuberancia. La creatividad en el mundo del vino ha cobrado aún mayor protagonismo si cabe, combinando todos los ingredientes a su alcance: el arte del enólogo, variedades de uva, climas y suelos, modo y lugar de crianza, marketing…. Imposible ponerse al día lo que es maravilloso para seguir descubriéndolo.

Hay tantos tipos de vinos tantos como perfiles de personas: tranquilos, clásicos, exóticos, sostenibles, naturales, elegantes, intensos, atrevidos, divertidos, delicados y sutiles y suma y sigue… Todo un abanico de posibilidades para explorar el mundo entero, despertar tus sentidos y transformar tu vivencia culinaria con una buena copa de vino.

CADA VEZ QUE DISFRUTO DE UN BUEN ACEITE NO PUEDO EVITAR SENTIR “ESTO ES UN MILAGRO”

Siempre he sentido una profunda admiración por la cultura milenaria del olivo, cuyo legado alcanza su máxima plenitud en el aceite de oliva virgen extra, su expresión más pura y sublime.

El virgen extra me ha cautivado no solo por su extraordinaria riqueza sensorial sino también por sus excepcionales beneficios nutricionales y saludables. Cuando conoces su verdadero valor, comprendes que realmente es un milagro de la naturaleza que podemos disfrutar gracias al buen hacer desde la recogida del fruto en el olivo hasta la obtención de su zumo y puesta a punto al consumidor.

El cuidado del olivo y su fruto, desde su cultivo y desarrollo hasta el delicado proceso de recolección, transporte y tratamiento del fruto en la almazara es una obra de disciplina, precisión y talento. Cada paso cuenta en esta carrera contrarreloj para preservar las propiedades únicas del aceite contenido en el fruto cuyo zumo es un verdadero elixir que encapsula toda la riqueza de su origen.